Queen of the Highlands | Finca privada de montaña en San Isidro, Cartago.
Ubicada en un entorno privilegiado de montaña en San Isidro de El Guarco, Cartago, esta extraordinaria propiedad representa una oportunidad única para quienes buscan privacidad, naturaleza y una calidad de vida excepcional, rodeados por la belleza de los bosques nativos y la tranquilidad característica de las zonas altas de Costa Rica.
Con un terreno de 72,390 m², la finca combina amplias áreas verdes, jardines cuidadosamente integrados con el paisaje, terrazas naturales con potencial para futuras construcciones y espacios diseñados para disfrutar plenamente del entorno. La propiedad cuenta con su propia fuente de agua mediante un pozo natural que abastece toda la finca, ofreciendo independencia y conexión directa con los recursos naturales del lugar.
La residencia principal, de aproximadamente 300 m², fue diseñada para crear una cálida experiencia de vida de montaña, donde los materiales naturales, la madera y las amplias ventanas permiten que el paisaje sea parte integral de los espacios interiores. Su distribución incluye tres dormitorios, tres baños completos y un medio baño, además de un acogedor living de montaña con chimenea, ideal para reuniones familiares o momentos de descanso durante los días frescos de la zona.
Las áreas sociales ofrecen una elegante combinación entre comodidad y funcionalidad. Cuenta con un comedor independiente, una cocina de estilo europeo con acabados de calidad, amplias terrazas orientadas hacia las vistas naturales, y espacios adicionales como una sala de juegos, un segundo living, bar y áreas de entretenimiento pensadas para compartir con familia y amigos.
Complementando la residencia principal, la propiedad incorpora aproximadamente 200 m² de bodegas y áreas de trabajo, ideales para proyectos personales, almacenamiento, actividades agrícolas o un taller privado. Además, dispone de una casa secundaria de 115 m² con un dormitorio y un baño completo, perfecta para huéspedes, familiares o personal de apoyo.
Uno de los elementos más especiales de la finca es su amplio invernadero de aproximadamente 200 m², junto con diferentes áreas aprovechables para desarrollar jardines, cultivos o nuevos espacios según la visión del futuro propietario.
Cada rincón de esta propiedad transmite una sensación de refugio y armonía con la naturaleza. Desde sus jardines abiertos hasta los senderos rodeados de árboles maduros, ofrece una combinación poco común de extensión, privacidad, infraestructura existente y posibilidades de crecimiento.
Una verdadera finca de ensueño para quienes desean vivir rodeados de naturaleza sin renunciar a espacios amplios, confort y la posibilidad de crear un legado familiar en una de las zonas más privilegiadas de Cartago.