Ubicado en una codiciada ladera entre Escazú y Santa Ana, este extenso terreno de 20.030 m² ofrece una oportunidad poco común en el corazón del Valle Central. A solo minutos de distancia de las mejores propuestas gastronómicas, centros comerciales y servicios médicos de alta gama, la propiedad mantiene una sensación de retiro natural, gracias a su topografía mayoritariamente plana y al cuidado meticuloso con el que ha sido mantenida.
La entrada a la propiedad, situada en una de las comunidades residenciales más reconocidas de la región, anticipa el nivel de su entorno. Desde este punto se abren vistas panorámicas que capturan la atención de inmediato, enmarcadas por una vegetación que a su vez proporciona un límite natural de privacidad. La facilidad de acceso y la planicie del terreno permiten una versatilidad poco común para desarrollar una residencia de lujo, o bien un proyecto inmobiliario de escala media, con vistas abiertas hacia el valle.
El equilibrio entre ubicación, entorno residencial consolidado, privacidad natural y facilidad constructiva convierten a esta propiedad en una propuesta excepcional dentro del mercado inmobiliario del Valle Central de Costa Rica. Con su potencial para albergar una finca residencial privada o un desarrollo de bienes raíces de alto nivel, es ideal para quienes buscan invertir con una visión a largo plazo, respaldada por una ubicación estratégica en uno de los sectores más demandados del país.
Este terreno representa una combinación poco frecuente de comodidad urbana, entorno natural y potencial de desarrollo en el área de Escazú y Santa Ana. Una invitación abierta a quienes buscan construir con propósito en un entorno que equilibra privacidad, vistas y conexión con los principales centros de vida urbana del país.