Villa Verde, ubicada en Escazú, es una residencia de lujo que destaca no solo por su impresionante tamaño y entorno natural, sino también por el talento del arquitecto Ronald Zurcher, uno de los nombres más destacados de la arquitectura costarricense contemporánea. Diseñada por Zurcher y construida por Eduardo Uribe, esta propiedad de 650 m2 se extiende sobre un terreno de 15,000 m2, rodeada de exuberantes jardines tropicales y palmeras reales que aportan un aire de privacidad y serenidad. Un detalle especial de esta propiedad son los majestuosos árboles centenarios que adornan los jardines, creando un ambiente de inmensa tranquilidad y conexión con la naturaleza.El diseño de la villa se distingue por la fusión armoniosa de los detalles tradicionales que reflejan el estilo único de Zurcher. Con techos altos y amplios ventanales que enmarcan las vistas hacia el exuberante paisaje que rodea la propiedad, la villa permite una perfecta integración entre los espacios interiores y exteriores. Cada rincón ha sido concebido para maximizar la luz natural y las vistas, características clave del enfoque de Zurcher, quien se especializa en diseñar viviendas que aprovechan al máximo el entorno natural.Los espacios internos de la villa son un claro reflejo de la elegancia y el refinamiento. La distribución abierta y fluida de las áreas comunes, combinada con materiales de alta calidad como la madera y los acabados artesanales, crea una atmósfera acogedora y sofisticada. El diseño del salón principal, con sus altos techos y su decoración cálida, es perfecto para la vida social, mientras que las amplias terrazas y el acceso directo a los jardines permiten disfrutar del aire libre en total privacidad. La piscina y el área de rancho o salón de juegos, se integran de manera natural con el paisaje circundante, ofreciendo un lugar de relax y disfrute en completa armonía con la naturaleza.Villa Verde también ofrece una serie de características funcionales y prácticas que aseguran el bienestar y la comodidad de sus residentes. La propiedad cuenta con bodegas, una caseta de vigilancia, y un pozo propio, lo que le otorga autonomía y seguridad. La ubicación, con 150 metros de frente a calle pública, permite un acceso cómodo y seguro, al mismo tiempo que mantiene la privacidad de sus habitantes.Gracias al talento de Zurcher, la villa no solo es un refugio de lujo, sino también una obra maestra que refleja la esencia de la arquitectura costarricense. Esta propiedad es ideal para familias locales e internacionales, inversionistas en busca de un proyecto único o para aquellos que desean establecer un wellness center o un espacio de retiro. La combinación de su diseño icónico en absoluta privacidad, sus árboles centenarios, y su ubicación privilegiada en Escazú hacen de Villa Verde una propiedad verdaderamente excepcional.